Tanta lagrima y hoy soy un vaso vacío. Cuando la veo; los
colores pierden su color. Las palabras pierden su sentido. Los olores pierden su
aroma. La ciudad se paraliza. Mi corazón se acelera. En las noches caigo entre
la muchedumbre de sudor y desenfreno para sentirme una más de la manada con un
objetivo inexistente. Y entre sonrisas y miradas me pierdo pero nunca llego a
encontrarte. Una mañana se fueron tus besos y ,junto a ellos, las noches
ardientes en que cosíamos una a una las estrellas para tumbarnos en su manto. Y
soñar. Tu y yo; que estábamos hechos de la misma materia que los sueños.